miércoles, 6 de junio de 2012

Nuevo aprendizaje con las tic

En este nuevo viaje que he iniciado tengo grandes aspiraciones, que espero ir alcanzando para lograr un crecimiento en mi formación docente.

Luego de la primera lectura sobre el proyecto medusa analizado por el profesor Manuel Area Moreira titulado  El proceso de integración y uso pedagógico de las TIC en los centros educativos, pude observar un primer panorama de lo que son las tic y el uso de algunas herramientas tecnológicas, como los computadores, para la enseñanza en las diferentes disciplinas. así como la labor del cordinador tic dentro de las instituciones y su acompañamiento en la enseñanza de estos medios tecnológicos incorporados con las diferentes áreas dentro de los colegios y escuelas.

Las tecnologias de la información y la comunicación tienen y tendrán un gran impacto en la mayor parte de las areas tanto laborales como académicas; es por esto que considero importante y fundamental el aprendizaje y la incorporación de las diferentes herramientas tecnológicas dentro del aula. somos nosotros como docentes los encargados de transformar el sistema de enseñanza-aprendizaje tradicional incluyendo en nuestra disciplina herrmaientas tecnológicas que contribuyan a la costrucción de una enseñanza mucho más significativa.



































































































martes, 17 de abril de 2012

ENTREVISTA AL POETA LUIS MALLARINO


Hace tres años un compañero nuestro fue a Bogotá, para participar en el VII encuentro nacional de estudiantes de literatura y áreas afines (REDNEL). Allí conoció a Luis Mallarino, poeta, guitarrista, compositor y amante del vallenato poético. Nuestro compañero y Luis se conocieron por casualidades comunes: errantes, solitarios y amantes de la poesía.

Luis Mallarino es considerado como una de las nuevas y renovadoras voces de la poesía colombiana. Fue finalista y Mención de Honor en el  Concurso Nacional de Poesía "Isaías Gamboa", Bogotá (2005). Finalista en el Concurso Cuento Infantil, Comfamiliar -Atlántico, (2009). Ha participado en incontables recitales. Hace parte del Taller de Escritura Creativa JOSE FELIX FUENMAYOR de la Red Nacional de Talleres de Escritura Creativa -Renata desde 2006. Invitado al taller HACER EL POEMA, dictado por Piedad Bonnet, Cartagena (2009).

Sus poemas han aparecido en numerosas publicaciones, entre ellas Antología Poesía Joven Colombiana, Fundación Verso a Verso. Bogotá (2005), Revista Labrapalabra de la Biblioteca Piloto del Caribe, Barranquilla (2008) y Revista Polilla, Universidad de Quindío (2009).

1.      A partir de su experiencia como escritor ¿cómo define la escritura?

L.M.: En un principio, consideraba que la escritura era otro medio de comunicación;  pero, con el pasar de los años, de poemas y cuentos escritos, la escritura ha pasado a ser (para mí) un artificio que abre caminos para el hombre, cuyo fin es  despertar a este último de su letargo, de su ceguera milenaria y existencial.


2.      ¿Qué entiende por proceso de creación?

L.M.: Entiendo dos cosas: despersonalización y personalización. Por despersonalización comprendo un alejarme de mí hacia el objeto que me intriga, que me insta a pensarlo, comprenderlo y poseerlo pero que, al mismo tiempo, me atrapa y me posee, estableciendo una relación entre los dos. En esta correspondencia que se establece entre los dos (ser y objeto) aparece la personalización: yo me apropio de lo que está afuera de mí que, al mismo tiempo, se apropia de lo mío. Resultado: un solo yo. Hay una frase que me gusta  que lo puede resumir todo lo que acabo de decir: yo dejo de ser para ser.

3.      Walter Ong, en La oralidad y la escritura, afirma que el conocimiento de la escritura generó un cambio cognitivo en el ser humano. Según su experiencia estrecha con el acto de escribir, ¿de qué manera la escritura influye en el desarrollo cognitivo?

L.M.: Influye mucho. En el proceso de producción escrita uno va creando un cuerpo físico para el pensamiento, para que este reafirme su existencia no solo física también etérea. De modo que en ese proceso de corporización del pensamiento en la palabra se va siguiendo la línea o el camino que dio forma al primero: se piensa, se razona y, lo más importante, se dialoga. La escritura también es un diálogo con uno mismo y con las ideas. Un diálogo interior que traspasa la frontera del tiempo y  del espacio y que implica a la imaginación. E imaginar es ya un proceso cognitivo superior que implica abstracción, reflexión, análisis, comprensión. Una vez leí que el ser inteligente ya no era el que sabía o retenía información, sino aquel que imaginaba mundos  y respuestas: la imaginación es la nueva inteligencia y esto no lo he dicho solo yo también lo dijo Albert Einstein.

4.      Enrique Vila-Matas dice: “Escribo para desaparecer”. Adolfo Bioy Casares, por otra parte, dijo: “Yo escribí para que me quisieran: en parte, para sobornar, y, también en parte, para ser víctima de un modo interesante. Para levantar un monumento a mi dolor y convertirlo, por medio de la escritura, en un reclamo persuasivo”. Ud., ¿para qué escribe?

L.M.: Escribo para desaparecer y encontrarme. La escritura, como ya lo dije, es un acto de despersonalización y personalización y como tal me permite desaparecer y encontrarme nuevo, renovado y transformado. En cada acto de escritura se va una parte de nosotros (delirio, duda, fantasma, tormento); pero también en cada acto encontramos otra parte que llena ese vacío que dejó lo que se fue. Por eso me gusta mucho la frase de Heráclito de Efeso: “Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río”. 

      5. Considera que el escritor en cada acto de escritura se transforma?
L.M.: Considero que todo escritor escribe, o debería hacerlo, para cambiar. Si la escritura no genera ningún cambio, no sirve.

6.      En la poesía de Rilke la soledad aparece acentuada como una queja y en La soledad solidaria del poeta, de Fernando Savater, aparece como un instrumento de creación, ¿cómo ve la soledad dentro de su acto creador?

L.M.: La soledad es compañera de creación no solo para el escritor, también para el fotógrafo, el músico y el pintor. Y como compañera es tanto motivo como instrumento de creación. No obstante, la soledad no va sola, siempre está acompañada de la vida y  de la muerte: la soledad es un acto de vida y de muerte. No considero la soledad como calamidad por la que el hombre pasa. Los que la consideran como tal no saben apreciarla, sentirla o verla.  El hombre debería apreciar más la soledad: se está solo para reflexionar, vivir e ir muriendo.

7.      Del escritor se ha dicho, por un lado, que tiene un compromiso con la historia, deberes de ciudadanía que cumplir y un compromiso ético con la sociedad a la que pertenece. Pero, por el otro, se considera que el escritor no desempeña ninguna tarea de importancia social. ¿El escritor tiene o no una responsabilidad con la historia? Si es positiva la respuesta ¿Cuál es el rol del escritor en la sociedad?

L.M.: Desde luego que sí, una responsabilidad de cómo se cuenta esa historia y la forma en que se crea que será comprendida por la sociedad. En realidad los escritores somos de gran importancia dentro del pueblo, aunque en la mayor parte de Latinoamérica no parezca así. Quizás por ese motivo es difícil destacar nuestro rol. Sencillamente la historia nos pone en un tiempo, lugar y nación; y esté lugar será para el escritor una metáfora del mundo, como lo dice el gran Héctor Tizón, su tarea no es la de cambiar la vida sino la de reflejarla, fijarla y no dejarla morir en el olvido; para que así podamos encontrarle nuevos sentidos,  expresando  aquello que muchos sienten pero que no le encuentran nombre, luchando para que el lenguaje, que está siendo reducido a meras consignas, vuelva a tener riqueza;  para que la juventud que maneja ochocientas palabras pueda tener mejores maneras de hablar y de entenderse. Así pues, hay conmigo  hombres y mujeres que plasman sobre un papel aquello que ven, sienten, huelen, oyen, sueñan e imaginan de un mundo en el que todos nos movemos, pero en el que no todos perciben de la misma forma.

8. Con la actual explosión de demanda de Bloggger, Facebook, Twitter y la aparición de bibliotecas virtuales ¿considera que la existencia del libro está amenazada? ¿Cuál es el devenir que le espera al futuro escritor? ¿Cree que el internet puede ser considerado una herramienta que potencie la expresión escrita?
L.M.: bueno, en respuesta a la primera inquietud, creo que de alguna forma la desaparición de libros físicos, para diferenciarlos de los virtuales, se veía venir desde la llegada de este mundo virtual; pero esto no quiere decir que el texto como tal desaparezca, sólo que cambia su fisionomía.
Bien, es bastante claro que los nuevos escritores deben ir a la par con estos medios tecnológicos; por lo tanto, deben saber usar estas herramientas, que son muy útiles a la hora de escribir. No desaparecerán, si ese es el miedo, mientras haya sociedad habrán escritores. Espero que con el tiempo las personas se concienticen sobre la importancia de leer, y hagan uso de esta fabulosa actividad; esta es de la única forma en que el pensamiento del pueblo pueda evolucionar y así transformar el devastador modo de vida en el que vivimos inmersos; si esto es así, el escritor pasará de ser la hormiga en medio de la selva para ser el manantial en el desierto. 
De alguna forma el internet y los espacios dentro de las páginas sociales que allí se crearon, impulsaron esa habilidad de la escritura; pero también con esto surgió el deterioro del buen uso del lenguaje. Los jóvenes, si bien, están escribiendo más que años atrás, están deteriorando la riqueza del lenguaje, usando una cantidad de variables y de nuevos códigos que han creado para facilitar la comunicación dentro de la sociedad; pero lingüísticamente eso es parte de la evolución del lenguaje, sin embargo, esto no le quita la importancia que este medio virtual ha tenido como motivador, incitador y facilitador de la escritura.

9.    Ernesto Sábato expone que a través del objeto artístico, que es la obra literaria, el escritor logra una comunicación con el lector.  Empaparse en la lectura de aquel mundo emanado del escritor es un acto de comunicación interior. En su acto creativo ¿piensa en el lector? ¿Él tiene algún papel en su escritura? ¿Hasta qué punto el lector influye en ella? 
L.M.: Creo que el lector juega un papel fundamental e influye de manera directa cuando escribo ¡es que es él quien va a leer mis textos! Cómo no pensar en él. Desde el inicio debo saber a qué tipo de lector me voy a dirigir porque no es lo mismo escribir para un niño, por ejemplo, que escribir para un adulto. Si voy a hablar sobre el mismo tema para los dos, la manera de expresarme debe cambiar para que todo quede claro y comprendan el texto. Sin lector no habría escritor, nosotros escribimos por ustedes y para ustedes.

10  ¿Qué consejos daría a un escritor principiante?

L.M.: Si uno quiere ser escritor, pienso y creo que la única forma de saberlo, es leer y escribir. Iniciar este esfuerzo con el impulso de su motivación interior, pero estar siempre abierto a recibir y a pedir críticas, opiniones, a evaluar y valorar las mismas, a estudiar y consultar, a aprender en todas las formas y momentos, y plasmar este aprendizaje en mejores resultados literarios. A entender también que la perfección nunca se alcanza, pero esta motivación nos impulsa a buscar caminos diferentes a los de la rutina y frustración. 

lunes, 9 de abril de 2012

LOS AYACOS SANTANDERENOS


Un espeso campo da origen a uno de los tesoros que nos dejaron nuestros antepasados y del cual aún podemos disfrutar… el maíz. De este cereal se valen diariamente muchas familias colombianas para la elaboración de distintas comidas; dentro de ella se encuentra el ayaco, como una de las comidas típicas de algunas regiones del país, en las que se encuentra Santander.

En la ciudad de Bucaramanga, en uno de los barrios populares, vive una mujer de 42 años de edad, que ha dedicado parte de su vida a la elaboración de esta comida típica; es gracias a ella que pude escribir esta crónica, a través del seguimiento que puede hacerle.

Todo inicia a las 5:00 de la mañana cuando doña Mirian sale con su canasto, color amarillo con  franjas rojas que alguna vez fue de su madre, y se dirige hacia la plaza de mercado central; una vez allí, y con algo de prisa, llega a uno de los locales del primer piso, en donde se dispone a comprar la base principal para la elaboración de los ayacos. Doña Amanda se encuentra sentada en un banco de madera con un tazón en medio de sus piernas, desprendiendo los granos de maíz que pasarán luego por la máquina de moler, que los convertirá en una masa de color amarillo. Esta vendedora de maíz asegura que lleva más de veinte años dedicada a la venta de este cereal. Una vez allí, doña Mirian dobla sus rodillas para escoger las hojas de la mazorca que servirán de envoltura para sus ayacos. Luego sube al tercer piso para comprar el pollo; ella no frecuenta siempre el mismo local, dice que va donde esté más barato y fresco. La plaza de mercado la conoce como si fuera su casa. Ya no recuerda cuantas veces ha visitado los más de diez locales, en donde además de comprar todo aquello que necesita, mantiene charlas amenas con los vendedores; de esta forma va terminando su paseo por este lugar donde priman la variedad de olores.

A fuera, un taxista alto, de piel morena y bigote, está de pie recostado a una de las puertas de su taxi, con una toalla un poco desteñida sobre sus hombros esperando a doña Mirian para llevarla hasta su casa. A las 8:17 de la mañana llega “el tiempo si se pasa volando”- dice – mirando el reloj café que lleva sobre su mano derecha, y cogiendo con la otra mano el canasto, que esta vez vuelve repleto. Descarga todo el mercado en las baldosas de la cocina y va  a su cuarto a ponerse ropa cómoda, para empezar el proceso de elaboración. Esta experimentada cocinera va sacando una a una las cosas que compró mientras prende la radio y sintoniza la emisora que la acompaña todas las mañanas desde que se levanta, la FM.

Con un delantal de plástico color azul y un gorro de esos que usan los cirujanos, doña Mirian se alista para comenzar la elaboración de esta comida típica. Así pues, va agregando poco a poco cada uno de los elementos que va necesitando y los va mesclando con mucho cuidado, como el científico que prepara su experimento.  Luego, condimenta el pollo; pone a cocinar el arroz, con algo de verdura picada;  lava cuidadosamente las hojas de mazorca y limpia el mesón donde se llevará a cabo la elaboración del producto; pero antes de eso, ella debe llamar a sus clientes para confirmar la cantidad de ayacos que van  a querer cada uno; de esta forma sabe con exactitud cuántos debe hacer.

Una vez con todo listo, dona Mirian y sus manos mágicas comienzan a armar los ayacos. Todo parece muy fácil,  viéndolo desde afuera, pero es la gran experiencia la que le permite hacerlo con tanta precisión y rapidez. Una hoja de mazorca sobre el mesón abre sus puertas, esperando la llegada de sus invitados. La primera en llegar es la mazorca, con su vestido color amarillo acompañada de un galante pernil con un traje de paño; seguidamente,  llega el arroz con un traje blanco y pulcro acompañado de distintas damas que entran agarradas a cada uno de los granos de este elegante cereal. Finamente la hoja cierras las puertas, anunciando que pronto se dará inicio al gran festejo.  Eso es lo que yo voy imaginando, mientras la observo preparar cada uno de los ayacos.

Doña Miriam habla todo el tiempo, parece que necesitara hacerlo para poder cocinar; per no sólo habla, sino también silva algunas canciones, que aún no he logrado entender, a las aves que tiene en el patio trasero de la casa; ella dice que son una gran compañía además de Rufo y Manchas (el perro y el gato) a los que consiente como si fueran sus hijos.  Cuando le dije que quería hacer una crónica sobre cómo se hacían los ayacos me contestó que eso no me iba a quedar bien hecho, que hiciera otra cosa mejor. En el fondo yo sentía que eso era lo que menos le importaba, su gran preocupación estaba fijada en qué tan detallada quedaría mi crónica que no fuera a revelar los pequeños secretos que usa para la preparación de esta comida.

Los ayacos están listos, doña Mirian coge algunas tuzas y hojas de mazorca para ponerlas en e fondo de la olla como una especie de  cama; una ves listo, los pone dentro de ésta, les va vertiendo agua y finalmente los tapa para dejar que se cocinen.

Dos horas más tarde, Paty, como le dicen sus amigos, baja la olla del fogón y la destapa dejando salir ese aroma especial que caracteriza esta comida “quiere uno ya o deja que se enfríe un poco” –me dice – mientras coge la lista de los ayacos que debe repartir; asimismo, alista las bolsas plásticas en las que los empacará para que puedan llegar calientes a sus clientes y listos para comer.

El día va terminando y doña  Mirian se sienta a hacer cuentas, feliz por los resultados obtenidos y con la satisfacción de mantener esa tradición santandereana, agradece aquello que le enseñó un día su madre.
“Mientras yo viva seguiré haciendo mis ayaquitos” – es lo que siempre dice mi mamá. 

martes, 13 de marzo de 2012

UNA MUJER MULTIFUNCIONAL

El día para esta mujer de ojos verdes, piel blanca y cabellos cortos ondeantes, inicia a las 4 am. Es momento de levantarse, mira el reloj y con algunos gestos en la cara pone su primer pie, delicadamente, sobre la baldosa fría; ella camina suavemente y con los ojos entre abiertos logra llegar al baño más cercano de su casa; una vez allí se desviste poco a poco, con esa lentitud que produce la madrugada; así, entra a la ducha, metiendo un pie, luego el otro… las piernas, la cintura, el tórax y finalmente la cabeza; en ese instante, mientras va cayendo cada gota de agua sobre su cuerpo, ella va despertando. Después de la ducha, decide ir al guarda ropa a buscar ese uniforme color azul que le recuerda su compromiso laboral. Una vez lista, corre hacia la cama, lugar donde reposa una bella princesa a quien ama y protege como un caballero a su doncella. En ese momento inicia su labor como madre. Después de levantar con ternura a Sofía o Sofichú, como le dice de cariño, se vale de una y otra forma para lograr alistarla y llevarla al jardín.
Dos horas más tarde, y después de estar sentada en uno de los asientos del metrolinea, Lilian llega a su lugar de trabajo, en donde cumple la función de coordinadora de archivo en el canal regional TRO. Una vez estando en la oficina, ella es la encargada de preparar todo el audio y las imágenes para dar inicio a la primera trasmisión en  vivo del canal. Así pues, y luego de esta preparación, continúa con sus demás deberes, que consiste en archivar cuidadosa y ordenadamente cada casete, Cd, DVD entre otros medios en donde se guarda toda la información de cada uno de los programas que se trasmiten cada día. Así va pasando la mañana del martes. En medio del trabajo, Lilian va conversando con sus demás compañeras y compañeros que de cierto modo hacen más agradable su estadía en el canal.
Son las 11:00  de la mañana y ella decide ir a la cafetería a tomarse un café, junto con algunos de sus compañeros. Un lugar ya conocido y un ambiente mucho más tranquilo, que su oficina, la espera para que tome asiento y sienta uno de los grandes placeres de la vida… comer.  Allí, entabla conversaciones sobre cuestiones de la vida, chismes y algunos aspectos que giran en torno a su labor dentro del canal. El tiempo pasa, y después de haber vuelto nuevamente a su lugar de trabajo, llega el momento de finalizar labores por ese día; pero debe enfrentarse a otra de sus facetas, como mujer multifuncional; es el momento de ser estudiante.
Con afán y un poco de cansancio por sus labores de la mañana, Lilian llega a clase de francés. Se sienta, y con una sonrisa y un bon jours saluda al profesor; así se dispone a atender la cátedra que va de 2 a 4 de la tarde. Seguidamente, y después de la primera clase del día en la universidad, esta joven de 24 años emprende un nuevo camino hacia la segunda y última clase del día; acompañada por algunos de sus compinches de clase y en medio de charlas, risas y tropezones, ella se va adentrando en ese ambiente académico  que tanto le gusta.
Siendo las 6:00 de la tarde, esta súper mujer sale de la universidad y se dirige al lugar en el que se dio inicio a esta historia. Toma nuevamente el metrolínea, y corriendo con suerte logra sentarse; su mirada se fija a través de la ventana abierta; así , ella va divisando cada lugar, que le va enseñando el recorrido del autobús. Tiempo después… llega a su casa, con una gran alegría que hace brillar sus ojos, como estrellas en noches delicadas, corre a saludar a su princesa; sin importarle nada, desliza sus rodillas sobre el suelo para dar ese abrazo que con tanta ansia había deseado durante el día, a la que es la razón de ser una mujer multifuncional a la que con tanto amor llama Sofichú.  

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